Page 431 - Vida y Obra de Vizcardo Guzman - Vol-1
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Nueva Colección Documental de la Independencia del Perú
             Vida y obra de Juan Pablo Viscardo y Guzmán
                    Yo obscurecería sin duda el mérito de su carta, si me propusiera for-
            mar la apología de sus principios: ellos son tan evidentes, que aun el barbaro
            hotentote se avergonzaría de no admitirlos; y su justicia es tan manifiesta, que
            el hombre mas depravado solo podria contradecirla haciendo el supremo es-
            fuerzo de su inmoralidad. Aquellos mismos que al presente hacen la guerra
            á nuestros derechos, deben estar persuadidos de estas verdades, no solo por
            reflexión, y por sentimiento, sino por los continuos clamores de su interés in-
            dividual. ¿Yo quisiera preguntar á ese tropel de esclavos mercenarios que com-
            ponen las fuerzas agresoras del alto Perú ¿si su hostil disposición es conforme
            á lo que decide su propio interés, reclama la justicia, y demandan los derechos
            de la patria? Si hablan con su corazon confesarán que no hay momento en
            que no sean severamente reprendidos por ese instinto moral, que discierne el
            crimen de la virtud, y que aunque el tirano esfuerza sus dolosas, é iniquas per-
            suasiones, jamas pueden dexar de conocer su diametral oposicion á la justicia,
            é interéses de la América.
                    ¡Ah! amigo y compatriota: avergoncémonos al ver que nuestros her-
            manos defraudan sus propios interéses, atacando los nuestros por solo soste-
            ner á un rival tenaz, y desnaturalizado, que se complace al ver tiranizada su
            propia patria, y aun se promete añadir nuevos eslabones á la cadena que ésta
            arrastra con dolor: avergoncémonos, vuelvo a decir, de ser expectadores de
            un suceso que se agregará sin duda á la historia de la imbecilidad del hombre,
            cubriendo de oprobio á los habitantes del alto Perú: tal es el de la abdicación
            voluntaria que hace de su libertad esa multitud de esclavos, que besando con
            humillación las mismas cadenas, cuyo peso abruma su existencia, insultan á
            la mano bienhechora que intenta desatarlas.
                    Compadezca vmd., como yo lo hago, á estos miserables, sin dexar por
            esto de mostrarles la luz, y despertarlos del funesto letargo en que se hallan
            sumergidos, yo espero que su ilustrado zelo corresponderá á los anhelos de
            La patria, y fomentará la grande obra de su redención, entretanto reciba vmd.
            como un obsequio de mi amistad la adjunta copia de la carta dirigida a los es-
            pañoles americanos por uno de sus compatriotas. Ella tiene la recomendación
            de ser obra del exjesuita D. Juan Pablo Viscardo, natural de esa ciudad, y no
            dudo lisonjeará á vmd. por la analogía de sentimientos e identidad de razones
            que hay en ésta y la suya de 8 de febrero: ambas deben ser la norma invariable
            de las operaciones de todo buen americano; y el que por desgracia no siguiese
            sus principios, debe ser mirado con la misma execración que los sacrilegos



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