Page 433 - Vida y Obra de Vizcardo Guzman - Vol-1
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Nueva Colección Documental de la Independencia del Perú
             Vida y obra de Juan Pablo Viscardo y Guzmán
            decidáis a serlo, contando seguramente con el auxilio de nuestras armas y de
            nuestros esfuerzos: éste es el término de mis conatos y por los mismos debo
            hablaros sobre él con la ingenuidad y franqueza, que inspira mi carácter pú-
            blico y el interés que tengo en vuestra futura suerte.
                    Desde el momento en que se instaló el gobierno provisorio de la capi-
            tal se constituyó garante de la libertad civil de los pueblos; y jamás se lisonjeó
            con la idea de su propia felicidad, sino cuando pudo calcular que a pesar de
            las combinaciones de los déspotas tendrían al fin parte en ella todos los ha-
            bitantes de la América. Aspirar al mando exclusivo de las demas provincias
            y renovar en nuestro continente el sistema metropolitano, adoptado por la
            antigua España sería un error contrario a los principios que sirvan de base a
            nuestra constitución y a nuestro patriotismo, sería un problema, más claro no
            haríamos más que imitar a los mismos tiranos que detestamos. No, los desig-
            nios del gobierno están bastante anunciados en los papeles públicos, y no pue-
            de ocultarse su fraternidad, equidad y justicia: ser libre y proteger a todos los
            pueblos que quieran serlo, he aquí el fondo de todos sus planes y proyectos. El
            único tributo que exige en recompensa de sus auxilios es la unidad, la alianza,
            la fraternidad y la uniformidad de ideas y sentimientos. Y si los de ese virrei-
            nato anhelan recuperar el precioso don de la libertad y lo consiguen por nues-
            tros esfuerzos nunca me creeré con derechos a más de lo que he dicho: lo juro
            por lo más sagrado y lo protesto como funcionario público y representante del
            gobierno y provincias del Río de la Plata que auténticamente han sancionado
            mi misión: yo miro a los pueblos de ese distrito con la misma predilección, no
            rindo vasallaje sino a las leyes: amo a todo americano, respeto sus derechos y
            tengo consagrada mi existencia a la restauración de su inmunidad.
                    Estos son mis invariables sentimientos a pesar de cuanto la maligni-
            dad y grosera impostura de los serviles mandatarios del gobierno de Lima
            hayan divulgado en contra: mas ya sé que sus prestigios nunca han tenido otro
            resultado que hacerlos más despreciables de lo que son y acabar de desenga-
            ñar la confianza de los pocos que aún vacilaban. Y si alguna vez sus apurados
            artificios han hecho en los incautos una ligera impresión de engaño, no han
            pasado muchos días sin que el arribo de un correo la verdad haya disipado el
            error y se hayan desvanecido las tinieblas.
                    Las gacetas del gobierno de Lima, sus proclamas y manifiestos son una
            prueba terminante de esta verdad: si se examinan aquéllas no se puede re-
            cordar sin indignación y escándalo los números 21 y 30 donde con la mayor



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