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Ese
Tren Llamado TLC, es Sólo un Medio
de Transformación, el Destino
lo Decide Ud.
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| Autor:
Santos Jaimes Sercovic |
| 02/06/2004
- 09:00:07 |
Ese
Tren Llamado TLC, es Sólo un Medio
de Transformación, el Destino lo Decide
Ud.
El
célebre Premio Nobel mexicano Octavio
Paz hizo en "Itinerario" -uno de sus
últimos libros-, un interesante alegato.
Se preguntaba, sí la derrota del comunismo
significaba la victoria del capitalismo.
Su respuesta fue categórica: "Sí,
a condición de añadir que no ha sido
la victoria de la justicia ni de la
solidaridad entre los hombres". "El
mercado libre ha mostrado que es más
eficaz, eso es todo".
Por
supuesto, más eficaz que la estatificación
de la economía cuyos resultados, para
Paz, como para todo el mundo, están
a la vista: "baja productividad, estancamiento,
mal uso y dilapidación de los recursos
humanos y naturales, obras faraónicas
(pero sin la belleza de los egipcios),
escasez generalizada, servidumbre
de los trabajadores y un régimen de
privilegios para la burocracia".
Amartya
Sen, premio Nobel Indú, en un artículo
"Juicios sobre la Globalización" subraya
con claridad: "De la globalización
se suele afirmar con frecuencia que
se trata de un proceso de occidentalización
del mundo".
Al respecto parece haber un acuerdo
tácito entre sus defensores y sus
detractores. Aquellos que comparten
una visión optimista, ven en ella
una contribución de la civilización
occidental al mundo contemporáneo.
Hay una historia hecha a la medida
de esta percepción, en la que todos
los desarrollos esenciales se originaron
en Europa: primero fue el Renacimiento,
después la Ilustración, luego la Revolución
Industrial, y por último el aumento
masivo de los niveles de vida en Occidente.
Hoy los grandes logros de Occidente
se estarían diseminando por todo el
orbe. En esta visión, la globalización
no sólo es buena sino deseable, una
suerte de obsequio de Occidente al
mundo.
Sin
embargo, aceptar el mercado no significa
dejar de criticar a dónde nos conduce:
una "sociedad con una uniformidad
de las conciencias, los gustos y las
ideas, unida al culto a un individualismo
egoísta y desenfrenado". Hay que detenerse
y afirmar que "la idea de la libertad
absoluta del mercado es un mito...Necesitamos
encontrar métodos que humanicen el
mercado; de lo contrario nos devorará
y devorará el planeta". En el centro
de la economía de mercado está el
lucro y una visión materialista en
la relación entre las personas. "La
pregunta universal es ¿cuánto vales?
Las leyes del mercado se aplican lo
mismo a la propaganda política que
a la literatura, a la predicación
religiosa que a la pornografía, a
la belleza corporal que a las obras
de arte. Las almas y los cuerpos,
los libros y las ideas, los cuadros
y las canciones se han convertido
en mercancías.
Y
en esta occidentalización (Globalización),
nos encuentra a los peruanos enfrascados
en discutir nuestro Tratado de Libre
Comercio (TLC) con Estados Unidos
y el MERCOSUR. Todos con la ilusión
de que un boom de las exportaciones
será el detonante del crecimiento
sostenido de la Nación, pero tengamos
en cuenta que hoy, en pleno auge
del neoliberalismo, el mercado interno
sigue siendo la base principal del
crecimiento de los países más avanzados.
Prueba de ello es que, por ejemplo,
en Estados Unidos el comercio exterior
apenas representa entre un 5 y un
10 por ciento del Producto Bruto
Interno (PBI), en Japón, potencia
exportadora, el 10 por ciento, en
Francia, en Gran Bretaña el 20 por
ciento y en Alemania el 30 por ciento,
con lo cual la inmensa mayoría de
la producción y actividad económica
de estos países se dirige hacia
su mercado interno. Paradójicamente
han sido precisamente los países
más atrasados los que exportan la
mayor parte de su PBI.
Estos
dos tratados de libre comercio nos
permitirá subirnos a ese gran tren
de la globalización.
Si,
la globalización es un gran tren
en marcha, entonces es un tren al
que tenemos que subirnos en marcha,
para eso debemos contar con los
instrumentos necesarios para lograr
ponernos en paralelo y a su misma
velocidad pasarnos a algunos de
sus vagones. Uno de esos instrumentos
es precisamente el TLC.
Pero,
Debemos también elegir el Vagón,
y definir qué hacer en ese vagón.
El tren tiene una dirección, deberíamos
elegir un punto de su recorrido
como destino y bajarnos, para lo
que también debiéramos estar absolutamente
preparados. ¿Conocemos el punto
de nuestro destino?.
Las
discusiones internas se están dando,
en todos los ámbitos. El MINCETUR
a nombrado el equipo negociador.
Este equipo se enfrentará al equipo
Americano. Se sabe que el actual
TLC USA-Chile, será la base para
las negociaciones. Son muy pocas,
o ninguna las políticas internas
que USA tendría que modificar para
"beneficiarse", con el TLC Perú-USA.
El TLC, es sólo una de nuestras
políticas económicas, que enrumbará
a nuestro país hacía el desarrollo.
Los otros grandes componentes de
nuestro proyecto nacional deben
ser pensados y desarrollados por
nosotros mismos los peruanos. Deberemos
lograr la confianza entre nosotros
y nuestras organizaciones. Deberemos
proponernos a cumplir las leyes.
Los que dan las leyes deberán pensar
en el futuro del Perú y dejar sus
reivindicaciones, sus necesidades
e intereses personales o de grupo.
Los que ejecutan las leyes, los
funcionarios, deberán admitir que
están allí para cumplir una función,
y no para cobrar un sueldo y proteger
sus necesidades personales. Deberemos
proteger nuestros recursos naturales
o reemplazarlos por recursos humanos
altamente calificados para el desarrollo.
El Perú que tiene que cambiar no
es el Perú del mapa en la pared,
es el Perú que vive en cada uno
de nosotros. El Perú que tiene que
cambiar somos todos nosotros. Y
debemos cambiar hoy mismo.
El
TLC se está discutiendo, la participación
es mínima, recordemos que los acuerdos
de las distintas organizaciones
que actualmente se están discutiendo,
serán los planteamientos del Perú.
Hay
que decirles, muy claro a los Congresistas,
que serán ellos los que finalmente
aprueben el TLC. Que cuando el documento
llegue al Congreso sólo será para
su aprobación o rechazo. Ya no será
la oportunidad para propuestas o
añadidos.
La
oportunidad de participar es hoy.
Indicar o crear las áreas que deben
tratar en las discusiones previas
deben hacerse hoy. Hoy día debe
rayarse la cancha donde deben jugar
los negociadores. Después en el
tren en marcha sólo podrán patear
hacia delante.
Recuerden
que si fallamos en algunos de los
puntos del acuerdo tenemos una penalidad
de 15 millones de dólares. No nos
preparemos para llorar después como
niños, lo que no pudimos planear
y defender hoy como hombres.
(x)
Congresista de la República.
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