El
Perú, desde las castas monárquicas
de la colonia, las esferas dominantes
de la republica aristocrática, los
gobiernos corruptos del último siglo,
presenta una constante: El Perú
trabaja y produce, pero.... ¿donde
están sus ahorros?.
Claro,
en la colonia los ahorros de los
peruanos fueron acumulados en "La
madre patria", durante la republica
aristocrática nuestros ahorros "destacaron"
apellidos en el Jet set europeo
de la pre-guerra, además de llenar
de ilustres apellidos perdedores
de guerras en nuestra historia.
Y ahora, en la era de la aldea global,
los ahorros de los peruanos se encuentran
en los paraísos fiscales; los derroteros
de sus rutas fueron espectacularmente
evidenciados por los dineros de
la corrupción del último régimen.
Persiste
en los tiempos una desapercibida
constante, los numerarios -gerga
tecnicista para llamar al dinero
contante y sonante- se volatiliza
en las perdidas de empresas y "BANCOS",
que nunca llegan a pagar impuestos,
por que siempre están en pérdida
(Ironia a la peruana, los únicos
que pagan impuestos son los pobres
por que "ganan").
LOS
BANCOS, los que quiebran, causan
inmensas pérdidas, a sus clientes
claro, -pequeños ahorristas- por
que los accionistas, los dueños
de los bancos (a)Banqueros, ya están
desaparecidos hasta la prescripción
de sus responsabilidades. ¿Cuando
prescribe el hambre y la pobreza?
Las
víctimas de los "exabruptos politiqueros",
de los "críticos irresponsables"
, los señores "BANCOS" tienen la
sarten por el mango, tienen la ley,
los abogados precisos, las normas
de supervisión, totalmente manejadas.
Funciona perfectamente el dicho
de la ley del oro, el que tiene
el oro hace la ley.
El
congresista Amprimo viene presentando
perlas legales, en los documentos
bancarios, que no solo son anticonstitucionales,
sino vejatorias, chantajistas, alevosamente
ventajistas y absolutamente confiscatorias.
El Tribunal Constitucional deberá
pronunciarse sobre los derechos
de los usuarios de los bancos, es
necesario, el pueblo lo necesita,
el Tribunal debe pronunciarse también
de cosas pequeñas, como son el derecho
de los ahorristas peruanos, aparte
por supuesto de dedicar su precioso
tiempo a sentenciar sobre hijos
de ilustres o de los casinos y tragamonedas.
El
Congresista Mufarech informa que
los intereses a los créditos corporativos
en los bancos estarían alrededor
de 4 a 6 %, y entonces, ¿por que
al ahorrista peruano se le tiene
que cobrar 30% y hasta 120% en caso
de los sobregiros en cuenta corriente?
Tenemos
que hacer un nuevo Perú, y claramente
el congreso y la ciudadanía ya tiene
muy claro que, tambien tiene que
cambiarse la subrealista "realidad
bancaria". El Status Cuo (Lease
corrupción) será el primer enemigo
de cualquier reforma, pero los peruanos
ya aprendimos, juntos si podemos.