Los retos de la Comisión Especial Revisora del Código de los Niños y Adolescentes
Juan Carlos Eguren Neuenschwander
La Convención sobre los Derechos del Niño, que el Perú suscribió en 1990, establece un nuevo paradigma doctrinario, el de la protección integral del niño y que se sustenta en tres pilares: el niño como sujeto de derechos, el derecho a la protección especial y el derecho a condiciones de vida que permitan su desarrollo integral, dejando atrás el viejo paradigma de la doctrina de la situación irregular, que consideraba al niño como objeto, como ser incapaz de ejercer sus derechos y que debía ser tutelado.
La Comisión Especial Revisora del Código de los Niños y Adolescentes tiene hoy el encargo de concluir ese tránsito. Por eso, como señala expresamente en su Plan, es uno de sus objetivos “Presentar una propuesta legislativa (...), que perfeccione la normativa vigente, asegurando su adecuación a la Convención Internacional de los Derechos del Niño y otros pactos y convenios internacionales en materia de derechos humanos, así como la plena e irrestricta aplicación de los derechos y las medidas de protección para los niños y adolescentes expuestos a situaciones de riesgo”.
Desde esa perspectiva varios son los cambios sustanciales que deben producirse. En primer término la instauración de un nuevo sistema de justicia especializado, incorporando una justicia restaurativa que efectivamente reinserte al adolescente infractor en la sociedad; ello acompañado de un régimen garantista. Poner fin al maltrato infantil, proscribiendo el castigo corporal, práctica extendida y legitimada, y estableicendo medidas para modificar este patrón de conducta. Asimismo, es necesario fortalecer el Ente Rector del Sistema Nacional de Atención Integral al Niño y al Adolescente, el cual desde su creación ha sido permanentemente debilitado.
En cuanto a Justicia Especializada, esta por demás decir que la actual norma no se condice con los principios que rigen los derechos de los niños, sino de un derecho penal garantista y acusatorio. Es necesario dar pase a una justicia restaurativa.
Ahora bien, las respuestas a los diferentes problemas que atraviesan nuestros niños y adolescentes no puede ser producto de las ideas de un grupo reducido de personas, por más voluntad y empeño que se tenga.; de eso somos conscientes en la Comisión Revisora. Como reza en el primer artículo de la Ley 28914, el mandato expreso es adecuar la legislación a nuestra realidad actual, para la cual se podrá coordinar con los sectores, expertos y toda persona interesada en opinar o proponer.
Es firme propósito de la Comisión Revisora hacer realidad la participación ciudadana, pues las leyes no sólo son temas técnicos, sino, en pequeña escala, un pacto social, y requiere legitimidad social. En ese sentido un segundo objetivo del Plan de Trabajo es “Obtener un alto nivel de consenso (...), para lo cual se buscará contar con la más alta participación de los representantes de los sectores de la sociedad civil involucrados en el tema, (...)”. Por eso, no sólo se cuenta con la participación de expertos, sino también de la sociedad civil y, especialmente, de las organizaciones de niños y adolescentes.
Por ello, pese a que su ley de creación establece un número cerrado de miembros, básicamente de los Poderes del Estado y de organismos constitucionalmente autónomos, con muy poca representación social y nula participación organizada de niños y adolescentes, la Comisión ha considerado conveniente tenerlos como invitados, con voz en su seno.
Finalmente, pero no por ello menos importante, un tema de especial preocupación es la sensibilización de la sociedad frente a la problemática de la niñez. Muchas veces no es la falta de recursos o la ausencia de normas lo que impide una plena vigencia de derechos, sino la falta de compromiso de las autoridades y del involucramiento de la sociedad. Por eso, gran parte de la actividad de la Comisión estará destinada a la consulta popular y a la sensibilización.
Esperamos así, superar las deficiencias de las normas precedentes. Desde que la Convención de los Derechos del Niño se incorporara a nuestro sistema jurídico, se han aprobado dos códigos de los niños y adolescentes, cuya característica común ha sido su pronta reforma. Esperamos tener una norma duradera y que lo sea porque responde a las necesidades de la niñez.
En este sitio nos proponemos brindar una fuente de recursos de información sobre la problemática de la niñez y la adolescencia así como de los avances de la Comisión y esperamos que este espacio le sea de utilidad y le invitamos a recorrer sus distintos enlaces haciéndonos llegar sus opiniones y sugerencias.
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