En el complejo mercado turístico
existe un segmento de población que cada día crece más y del cual pocos se
han percatado, aunque en ocasiones pasan inadvertidos delante de nosotros.
Se trata de las personas con discapacidad, que demandan un servicio
especial. Las rampas en las veredas y pistas son necesarias para quienes utilizan sillas de ruedas. La gente con estas características es numerosa. Las Naciones Unidas estima que constituye el 10 por ciento de la población mundial, es decir 600 millones de personas, aunque otras organizaciones calculan que son 850 millones (14 por ciento). En Europa se estima que el mercado potencial de turistas con discapacidad asciende a 32.2 millones, Estados Unidos 54 millones y en el Perú más de 2,5 millones de personas. En los países industrializados la población mayor de 55 años está creciendo, ésta requiere servicios similares a los anteriores. Las estadísticas demuestran que más de un millón viaja anualmente llevando su propia silla de ruedas y adicionalmente 30 millones requieren ayuda para trasladarse en los aeropuertos. Ellos suelen viajar acompañados de familiares, para que los asistan; además exigen mejor atención personalizada por lo que sus gastos son superiores al promedio, entre 150 y 380 dólares diarios. Salen en temporada baja para evitar la congestión. Eligen hoteles de cinco estrellas y a veces exigen guías especializados que dominen el lenguaje de los gestos y permisos especiales. Estados Unidos, Nueva Zelanda y Europa son los países emisores de tales turistas hacia el Perú, cuyas edades superan los 50 años y tienen alto nivel cultural. Prefieren los atractivos históricos, arqueológicos, folclóricos. •
ACONDICIONAMIENTO El sonido es uno de los recursos que en otros países se utiliza para anunciar el cambio de luces, lo cual alerta a las personas con dificultades en la visión. Es indispensable utilizar la señalización adecuada, indicar claramente la ubicación de las rampas de acceso, los ascensores, los espacios de estacionamiento y los distintos servicios adaptados a este tipo de turista. Los servicios higiénicos deben estar acondicionados para personas con deficiencia motora (más espaciosos, con manijas o asideros), duchas tipo teléfono que permitan ser sujetadas, lavatorios más bajos, acceso al baño sin escalones, llaves de lavatorios fáciles de manipular. Los establecimientos de hospedajes con señalización en sistema Braille, rampas, puertas más anchas, roperos o cajones accesibles, camas más bajas y con barandas, dormitorios con focos en las puertas sensibles al sonido, despertador con vibración. Los restaurantes precisan de mesas bajas. En lo posible emplear el
lenguaje total, representativo y gráfico en las señalizaciones de las
habitaciones, los servicios higiénicos, ascensores, etc. Además capacitar
al personal para brindar atención apropiada, evitar el empleo de formas,
conductas y actitudes que podrían entenderse como desorientadoras,
ofensivas o discriminatorias. En los países desarrollados las personas con discapacidad tienen facilidades para desplazarse gracias al acondicionamiento de la infraestructura urbana y en los edificios. El turista con discapacidad suele viajar en grupo y utiliza con frecuencia agencias de viajes. Tiende a elegir países exóticos que ofrezcan facilidades, tales como Kenya, Sudáfrica, Nueva Zelanda y países latinoamericanos como Brasil, Costa Rica y Perú. La estadía promedio de los que nos visitan es de 10 a 15 días, es decir, un promedio de 13 días. Gran parte de las personas con discapacidad pertenecen a alguna asociación u organismo y tienen publicaciones propias, lo que facilita llegar a ellos. La internet es una buena oportunidad para difundir los atractivos turísticos en este mercado. Trujillo no presenta las mínimas condiciones para el desarrollo de modalidad de turismo, no sólo debido a las barreras de la infraestructura urbana, sino también por la falta de acondicionamiento en los servicios (hoteles, restaurantes, transporte, centros turísticos, etc.). Sin embargo, estamos a tiempo
de abrir las puertas a esta gente para que conozca la riqueza cultural e
histórica que alberga nuestra urbe. Ojalá alguien tome la
iniciativa. Texto y
fotos: Guido Sánchez Santur
(Sasagui@mixmail.com) Fuente: http://www.laindustria.com/industria/ecoturismo/ec150920.html |