María Reiche inicia una vida dedicada al estudio e investigación de las Líneas de Nasca a partir de 1946, estimulada por los estudios del arqueólogo americano Paul Kosok. La Matemática, Geógrafa y Física, graduada en la universidad de Dresden, descubre una vocación en la que concentrará todas sus energías.

Nacida en 1903, en Dresden, Alemania, llega al Perú en 1932 a educar a los hijos del Cónsul alemán en la ciudad del Cusco. La belleza del paisaje andino, que descubre mientras recorre el Cusco, la cautiva. Luego de dos años en el Perú, decide establecerse en Lima ofreciendo servicios de profesora de alemán. Este es el motivo del contacto con el doctor Paul Kosok, a quien ayuda en sus investigaciones sobre las Líneas de Nasca, reorientando el curso de su vida.

Los nuevos dibujos descubiertos y sus investigaciones para determinar un patrón de medida, son expuestos en su primer libro "El Misterio de las Pampas", que tiene considerable éxito. Esto le permite hacer una segunda edición en inglés, con lo que da dimensión internacional a sus investigaciones

El estudio, conservación y difusión de este legado de la cultura Nasca fueron la motivación de María Reiche Newman, a la que dedicó el resto de su vida. No siempre fue comprendida y con frecuencia sufrió el maltrato y vilipendio de gente que la veía como una excéntrica; pero su constancia y carácter supieron imponerse sobre toda adversidad y lograr ser identificada con “la maravilla que encierran las pampas”, las Líneas de Nasca.

La difusión de sus descubrimientos atrajo turistas los que con su ingreso empezaron a deteriorar las “líneas”, con lo que el preservarlas se complicó. No fue sino hasta 1970 que el Instituto Nacional de Cultura declaró como zona protegida las Pampas de Nasca.

La identificación de María Reiche con el Perú se hizo indesligable. El gobierno peruano la distingue con la “Orden al Mérito por Servicios Distinguidos” en los años setenta. En 1993, contando 90 años, se le concede la ciudadanía peruana. Los testimonios de reconocimiento nacional se intensifican en la medida que su vida llega a su fin.

El mismo 1993, pese a su ceguera y sufriendo de mal de Parkinson, publica su obra "Contribuciones a la Geometría y la Astronomía”. El 2003 celebramos el centenario de su nacimiento.