Comité Ad Hoc sobre una Convención Internacional Amplia e Integral para la Promoción y Protección de los Derechos y la Dignidad de las Personas con Discapacidades.
Resumen Diario de las Reuniones.
Secretaría de las Naciones Unidas, Nueva York
Volumen I, #5
Traducción: María Verónica Reina
2 de agosto de 2002.
Sesión de la mañana
Hora de inicio: 10.27
Hora de cierre: 11.16
El Presidente, Luis Gallegos, anunció que 6 ONGs han presentado las aplicaciones de acreditación, y dada la culminación del período de espera de 7 días para la objeción de los estados, estas ONGs serían elegibles para participar.
Al no recibir objeción, la Presidencia declaró a las 6 ONGs plenamente acreditadas al Comité Ad Hoc, pero no identificó a las ONGs.
Japón solicitó que se suministre una lista de los participantes expertos y sus calificaciones, ya que la falta de información por adelantado sobre los Sres. Quinn y Mathiasson había complicado las intervenciones de los delegados en los días previos de sesión. Japón también declaró el derecho de volver a debatir sobre los "Cuatro Puntos" presentados por la UE. La presidencia concedió estas dos solicitudes.
Relaciones de un instrumento legalmente obligatorio con las Normas Uniformes y otros instrumentos de Derechos Humanos.
De acuerdo con la sugerencia que México realizó el día previo, el último de los "Cuatro Puntos" de la UE, sobre mecanismos de monitoreo, fue postergado para el jueves, como se estableció en el Programa de Trabajo. Siguiendo el formato de las discusiones iniciales con una introducción al tema a cargo de un experto, como sugirieron los EEUU el día previo, la presidencia leyó una exposición preparada por el Prof. Mathiasson que no pudo concurrir. El Prof. Mathiasson comenzó por demarcar las bases de las Normas Uniformes, es decir que ellas fueron diseñadas y adoptadas como una alternativa a una convención. Como nunca tuvieron la intención de volverse una obligación legal para los estados, fueron diseñadas con términos menos precisos que los que son usados para una convención. Además, el mundo ha cambiado desde que las Normas Uniformes fueron diseñadas, entonces las mismas no tratan todos los temas relevantes. Aún así, suministran una "guía normativa". Por otra parte, una nueva convención fortalecería y apoyaría, mas bien que menoscabar, los tratados en derechos humanos existentes.
Australia sugirió que las Normas Uniformes proveen un buen marco para formular programas para PcDs. Las Normas también tienen un mecanismo de monitoreo "independiente y activo" y dada su utilidad sería por lo tanto deseable construir sobre ellos. Señaló que los instrumentos de derechos humanos son aplicables a las PcDs, si bien concedió que en muchas instancias los tratados no hacen referencia explícita a las personas con discapacidades. Enfatizó que es importante para estos instrumentos continuar la tarea de lograr estos objetivos, y que una nueva convención no debería ignorar el marco de los tratados en derechos humanos existentes.
Dinamarca, en nombre de la UE, hizo una declaración enfatizando la necesidad de desarrollar una nueva convención en paralelo con el esfuerzo de equiparar la discapacidad en el marco de derechos humanos de los seis tratados fundamentales de las Naciones Unidas. Además, el desarrollo de un nuevo instrumento no debería postergar las mejoras para las Normas Uniformes, sino más bien complementarlas. En particular, el mecanismo de monitoreo de las Normas Uniformes podría enriquecer cualquier mecanismo de monitoreo a desarrollar en un nuevo instrumento, adhiriendo así la relevancia de las Normas Uniformes. Finalmente, cualquier nuevo instrumento debería s explicitar, más bien que duplicar, los derechos ya tratados en los seis pactos fundamentales. En su elaboración, se deben considerar obligatoriedad e implementación.
La UE también citó a la resolución de la Comisión de Derechos Humanos [1998/31] la cual afirma que: "cualquier violación a los principios fundamentales de igualdad – [concernientes a] las personas con discapacidades, incoherentes con las Normas Uniformes – es una violación a los [sus] derechos humanos."
Kicki Nordstrom, Presidente de la Unión Mundial de Ciegos (WBU en inglés) acentuó que la comunidad de las personas con discapacidades estaría grandemente a favor de una convención sobre derechos humanos de las PcDs. Existe la necesidad de hacer un cambio en la consideración de la discapacidad como problema social, hacia la discapacidad como asunto de derechos humanos. Una nueva convención debería hacer referencia a los derechos mencionados en los tratados existentes, pero debe detallar aquellos derechos en un modo que asegure el gozo de los mismos por parte de las PcDs. La referencia a las Normas Uniformes, como así también al suplemento de las Normas Uniformes a ser adoptado en el 2004, debería hacerse de manera de fortalecer la Convención. Debería preferirse una nueva convención a protocolos facultativos de los tratados existentes, ya que los protocolos facultativos podrían ser un marco confuso para los derechos humanos de las PcDs. Si bien la equiparación de la discapacidad es deseable, la WBU no apoyaría un acercamiento múltiple de esa naturaleza, de manera que el Comité Ad Hoc debe enfocar el desarrollo de una convención, y no mejorar las Normas Uniformes u otro instrumento existente.
Liisa Kauppinen de la Federación Mundial de Sordos (WDF) apoyó fuertemente una nueva convención para PcDs, como parte de un acercamiento múltiple, el cual, afirmó, sería más "eficiente". Ya que las Normas Uniformes no son usadas por muchos países, una convención debería fortalecer las Normas Uniformes, como también explayarse en los derechos establecidos por los seis tratados fundamentales existentes. Aún en cuanto al establecimiento de un mecanismo de monitoreo específico en discapacidad, los comités existentes de derechos humanos deben ser alentados para equiparar la discapacidad en su tarea.
Sudáfrica recomendó que una nueva convención general sobre derechos humanos debe reflejar tanto los derechos civiles y políticos como los económicos, sociales y culturales. Los estándares contenidos en las Normas Uniformes deberían ser ubicados en el contexto de un instrumento de fuerza legal obligatoria.
Los Estados Unidos reconocieron que cierta superposición entre las Normas Uniformes y un nuevo instrumento era inevitable, pero que para ambos existía una necesidad de ser autónomos. Un futuro instrumento debería construirse sobre los conceptos contenidos en las Normas Uniformes, pero no incluir todas sus disposiciones. Debería haber un rol para el Relator Especial, continuando con su función.
Un representante del Forum Europeo de la Discapacidad, (EDF) habló en apoyo de un acercamiento múltiple. No obstante de haber una necesidad de fortalecer instrumentos existentes, tales como las Normas Uniformes, también existe una clara necesidad de una convención específica para reforzar los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de las PcDs.
Sesión de la tarde
Hora de inicio: 5.20pm
Suspensión: 5.30pm
Stefan Tropel, participante de la reunión de expertos de México y miembro del Forum Europeo de la Discapacidad, dio comienzo a la discusión sobre los Principios y Derechos, según lo indicado en el Programa de Trabajo propuesto. Observó que la convención debe tomar en la consideración la diversidad, la discapacidad y la plena participación de las PcDs. Acentuó la necesidad de un aumento en la toma de conciencia sobre este tema.
Brian Burdekin del OHCHR se centró en dos principios fundamentales que se presentaban en el contexto de la discapacidad la cual "trae particulares desafíos para todas clase de acciones". El primer principio señalado fue el de la acción afirmativa, y, conectado con éste, la idea de la acomodación razonable. Esto, sugirió, requerirá una discusión considerable. El segundo principio que B. Burdekin trajo a colación fue el principio de la obligación del estado. Esto se acepta en el sector público, pero para que estos estándares sean eficaces deben ser aplicables en la esfera privada. Ello requerirá de la atención particular de los gobiernos, a fin de diseminar la información ampliamente. El Sr. Burdekin acentuó que la necesidad de educar a la opinión pública, debe también ser satisfecha para que estos estándares sean aplicables. En su experiencia profesional en estos temas, a veces ha "encontrado miedo e ignorancia". Hay una "comprensión muy pobre" de cómo aplicar los derechos en el contexto de la discapacidad. Señaló que los redactores de una nueva convención deben esforzarse en satisfacer dos objetivos: la nueva convención necesita articular principios generales, pero también ser interpretada de una manera en que dichos principios puedan ser supervisados. Los principios necesitan ser expresados con la suficiente exactitud para que se pueda ejecutar la aplicación de acciones afirmativas y acomodaciones razonables.
Surinam repitió la llamada de la OHCHR para la educación sobre los derechos humanos, la cual es "crítica para la puesta en práctica de esta convención… el momento de comenzar... es ahora." La delegación refirió al Comité el trabajo de la Década para la Educación de los Derechos Humanos", observando que, según lo indicado en sus materiales, la clasificación de "personas con distintas capacidades" es más apropiada. También se refirió a la agenda de Habitat [que surgió de la conferencia sobre Derechos Humanos y Exclusión], donde los "gobiernos se comprometieron a proporcionar políticas adecuadas y protecciones legales contra la discriminación de cualquier persona en base a la discapacidad" y a la posición del OHCHR que enfoca los derechos humanos desde el desarrollo. La educación de los derechos humanos es también clave para el desarrollo. Tenemos que utilizar la década de los derechos humanos para educarnos a nosotros mismos y a otros. Esta educación debe incluir toda clase de derechos, incluyendo el derecho al desarrollo.
Dinamarca a nombre de la UE hizo una declaración que acentuó que el desafío principal para el Comité es "seleccionar los derechos humanos relevantes, existentes y adaptar las obligaciones existentes de manera que se ajusten a las circunstancias de personas con discapacidades." La UE hizo un llamado por los "valores básicos" siguientes, de manera de "darle alma al texto y dirigir el proceso de su elaboración:
Filipinas, también señalada como representante regional en el Bureau, entró en detalle sobre los estándares nacionales ejecutados con respecto a PcDs.
Los EEUU "imaginaron un instrumento ajustadamente diseñado" con un párrafo preambular que reafirma que las PcDs tienen las mismos derechos que las otras personas. Debe incluir una prohibición de la discriminación, así como estándares de equidad. Los EEUU recurrieron detalladamente a las lecciones aprendidas de la Ley de los americanos con discapacidades que lleva a más de veinte países a fomentar las Normas Uniformes. Los EEUU observaron que cualquier definición de la discapacidad debe ser coherente con la ley de los EEUU, y que los EEUU no estarían abiertos a una definición basada en factores ambientales o sociológicos. Finalmente, los EEUU recomendaron que el título del instrumento debe hacerse más sucinto puesto que es difícil leer y recordar.
Chile observó que las delegaciones ya estaban hablando de temas acerca del contenido. Ofreció las siguientes sugerencias para ponerlas a consideración como principios generales:
1. La diversidad tiene que tener alguna expresión legal y definición.
2. Discriminación positiva y acción afirmativa
3. Mecanismos de monitoreo - las consultas se deben solicitar a los expertos en los derechos de la mujer y el niño.
4. El nivel de la especificidad de la convención
5. El derecho legal debe basarse en las normas que han sido mencionadas que, no hay ningún derecho subjetivo.
6. A pesar de la posición de los EEUU, la convención debe cubrir el contexto socio-cultural. Debe haber una combinación de principios generales y específicos.
Noruega apoyó la posición de la UE y respondió a la observación de los EEUU acerca de la definición de discapacidad. Noruega toma "la aproximación opuesta que define a ésta como una pérdida o limitación de la oportunidad en consideración a factores ambientales".
Chile y Australia solicitaron el OHCHR realizar estudios y un examen en las cuestiones de principios. El Sr. Burdekin y la Presidencia precisaron que un cierto trabajo se ha hecho ya pero estas peticiones serían remitidas al Alto Comisionado
Kicki Nordstrom de la Unión Mundial de Ciegos precisó que era necesario incorporar una perspectiva de la discapacidad porque aún aquellos derechos que son dados por hecho para los no discapacitados en la mayor parte del mundo, como el derecho a la vida, el derecho a la información o el derecho de votar, son negados a muchos PcDs. Una convención estrecha no podría cubrir todos los derechos. Su elaboración demasiado amplia podría también resultar complicada pues significaría enumerar a todos los grupos de discapacidades. Ella afirmó que "ésta es una cuestión que nos afecta desde la cuna hasta el sepulcro, no se puede tratar en unas pocas líneas"
Sudáfrica alineó su posición junto a la UE, separándose de cualquier posición de los EEUU el cual había llamado a una mera enmienda a las leyes existentes de derechos humanos.
En el cierre, la Presidencia anunció que el lunes se pondrá en circulación una lista de participantes para el panel de discusión, y que la localización de la sala de conferencias será cambiada a la sala # 4.