Comité Ad Hoc sobre una Convención Internacional Amplia e Integral para la Promoción y Protección de los Derechos y la Dignidad de las Personas con Discapacidades.
Resumen Diario de las Reuniones.
Secretaría de las Naciones Unidas, Nueva York
Volumen I, #2
30 de julio de 2002
Traducción: María Verónica Reina
Las actividades se realizaron sin la participación de aquellos estados que faltaron los días previos. Los mismos se habían pronunciado incluso por un cambio en el procedimiento con respecto al acceso de las ONGs. El Comité resolvió el día previo permitir a las ONGs con status consultivo enviar delegados a los procedimientos formales siguiendo las observaciones de los estados. Por favor, remítase al Resumen Diario Vol. I #1 para más detalles. Un total de nueve estados, una OIG y cinco ONGs hicieron uso de la palabra. Aproximadamente estuvieron presentes de 50 a 75 estados durante las actividades a lo largo del día.
Sesión de la mañana.
En una declaración hecha por Avraham Rabby, Asesor para Asuntos Económicos y Sociales de los Estados Unidos, los EE.UU. expresaron la esperanza de que el proceso de desarrollo de la convención lograra una concienciación progresiva acerca de los asuntos relativos a la discapacidad, no sólo en el sistema de las Naciones Unidas, sino en las capitales de todo el mundo.
Los EE.UU. apoyaron la participación de las ONGs en el proceso, acentuando mientras que la decisión del Comité en permitir este tipo de participación debería verse como "una excepción a la regla" más que un precedente para futuros debates en la Asamblea General. Los EE.UU. reconocieron que las ONGs que representan a las PcDs "tienen una pericia particular y única para ofrecer a los gobiernos".
Empezando por la propia experiencia con la Ley de los Americanos con Discapacidades (ADA en inglés) los Estados Unidos plantearon que "si se elabora correctamente, la legislación puede tener reales y duraderos efectos en la promoción de los derechos de las personas con discapacidades". Además, los EE.UU. afirmaron que "la experiencia nos muestra que los instrumentos de derechos humanos que han producido cambios más profundos en las prácticas de los estados han sido aquéllos… que fueron cuidadosamente puestos en consideración por un período substancial de tiempo y que han sido adoptado por consenso." Los EE.UU. destacaron la necesidad de "nuevas ideas" sobre este tópico como "la única manera a través del cual podremos ver un cambio en las prácticas de los estados", y expresó la esperanza de que las deliberaciones del Comité inspiren esto a las capitales de estado. Un nuevo tratado, "concebido y formulado apresuradamente no necesariamente cambiará las prácticas de los estados".
Los EE.UU. dieron su apoyo a la meta de fortalecer el marco vigente para la protección de las PcDs. Cuestionó la opinión de que nuevo tratado es el modo más efectivo para alcanzar dicho objetivo. Tales cuestiones fueron: ¿un nuevo tratado cambiará las prácticas de los estados o reflejará el común denominador más bajo? ¿Queremos un instrumento de poco alcance con fuertes estándares o un instrumento de amplio alcance con estándares débiles? ¿Debería hacerse más esfuerzo para la elaboración de Normas Uniformes acompañadas por una asistencia técnica bilateral y multilateral mejorada para los países en desarrollo de manera que se implemente una legislación más fuerte" o se debería combinar "el fomento a la elaboración de Normas Uniformes, la asistencia técnica y fuertes pero acotados estándares internacionales para que sean más efectivos?
Los EE.UU. sugirieron que se debe desarrollar el fomento de los instrumentos para responder a estas cuestiones. Debería solicitarse a la Secretaría de la ONU la conducción de un sondeo acerca de la legislación nacional relacionada con los derechos de las personas con discapacidades. Se debería solicitar que los estados compartan "por escrito su visión de las lecciones aprendidas con respecto a los logros y fallos de las distintas regulaciones para proteger los derechos de las personas con discapacidades" en sus respectivos países.
La delegada de Sudáfrica, la Srita. Sebenzile Matsebula, representante de la Oficina de Status de las Personas Discapacitadas en la Presidencia, expresó el fuerte apoyo de su país para el desarrollo de una convención que proteja los derechos de las personas con discapacidad. Señaló el rol de Sudáfrica como co-patrocinador de la resolución original de la Asamblea General que llevó a la creación del Comité Ad Hoc. Ubicó el tema de la discapacidad en el contexto de una lucha más amplia contra la discriminación, haciendo referencia a la pasada Declaración de Durban la cual invocó a los estados miembro a "tomar medidas para eliminar todas las formas de discriminación".
El Embajador Zhang Yishan, Representante Permanente de China en la ONU, afirmó que "las personas con discapacidades desean comprometerse en la vida social" y que "son productores tanto de valores físicos como espirituales". China enfatizó el rol de los gobiernos en la educación y la concienciación crecientes, y declaró que las personas con discapacidades "deberían disfrutar de iguales derechos como las personas normales".
China clamó por "una futura convención que debería ser un instrumento internacional de principios rectores" los cuales permitirían a los estados enfatizar diferentes aspectos de su trabajo en este asunto, según sus "diferencias históricas y culturales y la diversidad de su desarrollo económico". Se debería prestar una especial atención a la difícil situación de las personas con discapacidades en los países subdesarrollados, y la Convención "debería abordar las propuestas razonables y las solicitudes de los países en desarrollo" en consecuencia. La Convención debería reflejar un balance entre los derechos individuales y los colectivos. También debería haber un balance entre los derechos civiles y políticos, pero, más importante aún, entre los derechos sociales y económicos de las PcDs.
Otras recomendaciones acerca de principios adicionales fueron: (1) mejora en la calidad de vida de las PcDs en su conjunto; (2) acceso a la educación, formación laboral y empleo y plena participación de las personas con discapacidades en la toma de decisiones; (4) erradicación de la discriminación; (5) remoción de "todos los impedimentos" referidos a la información, leyes y estructuras; y (6) aumento en la distribución de los recursos a fin de asegurar igual participación de las personas con discapacidades.
Argentina destacó que las personas con discapacidades no deberían ser vistas como "sujetos" de [a] los procesos de desarrollo de la política, sino más bien como "protagonistas" e impulsores detrás de la creación de tales políticas. Además, enfatizó que la comunidad internacional no podrá hablar de respeto global por los derechos humanos hasta tanto todo un segmento de la población global quede excluido del gozo pleno e igualitario de los derechos humanos. Argentina hizo un llamamiento al Departamento de Asuntos Sociales y Económicos (DASE), la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH) y otras agencias y programas de la ONU y a los miembros de la sociedad civil a proporcionar su experiencia y pericia técnica al Comité Ad Hoc durante el proceso de elaboración de la convención.
Brasil, un co-patrocinador de la resolución (A/56/168) que estableció el Comité Ad Hoc, indicó su preferencia por un acercamiento que combine diversas enseñanzas y que implique tanto el desarrollo de una nueva convención como el refinamiento de los instrumentos internacionales existentes, como por ejemplo las Normas Uniformes.
En una declaración realizada por John Langmore, el Director y Representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en la ONU, la OIT destacó que el proceso de desarrollo de una convención debe ser "participativo, representativo, paciente, y sensible acerca de cuestiones de género, y de las cuestiones de discapacidad." Al final, la OIT apoyó la disposición de lugares accesibles para las reuniones de Comité, transporte accesible, interpretación en lenguaje de signos, y documentos en formatos alternativos. Además, la OIT hizo un llamado para el "aumento formal de la membresía del Comité Ad Hoc de manera de incluir a representantes de cada organización miembro de la Alianza Internacional sobre Discapacidad (ADI), de las cuales la mayoría está en la lista especial de ONGs de la OIT". Como parte de este esfuerzo para facilitar el trabajo del Comité, la OIT indicó que compartiría con el Comité un documento de discusión sobre el derecho a trabajar. Con respecto al contenido de la Convención, la OIT celebró la iniciativa del gobierno de México, pero sostuvo que cree que realizar un proyecto de texto del tratado a este punto sería prematuro. En su lugar, sugirió que el Comité "previamente entre en consideraciones de los Principios Básicos que deberían regir el proyecto de la Convención, seguidos por la preparación de un esquema con comentarios para guiar el proceso."
Las declaraciones gubernamentales fueron seguidas por las declaraciones de Kicki Nordström, Presidente de la Unión Mundial de Ciegos (hablando en nombre de la ADI), Stig Ohlson, Presidente de la Federación Mundial de Sordos-Ciegos (también en nombre de la ADI), Liisa Kauppinen, de la Federación Mundial de Sordos, y Don Wills, Presidente de Inclusión Internacional. Los mismos expresaron su apoyo para el esfuerzo de desarrollar una convención, y enfatizaron la necesidad de que todas las ONGs pertinentes puedan dirigir la palabra, incluso aquéllas sin el status consultivo ECOSOC. También destacaron la necesidad de facilitar el acceso a las personas con discapacidades a la información general y específica respecto del proceso de desarrollo de la convención.
Sesión de la tarde.
La Representante de Canadá, Gilbert Laurin, refirió el estudio publicado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, el cual señala la infrautilización de los documentos de derechos humanos existentes y llamó al desarrollo de un tratado especializado en derechos humanos de las personas con discapacidades. Canadá señaló que si bien se ve "el mérito de esta aproximación", cree que "debe hacerse un uso más grande y más focalizado de los actuales instrumentos". Además, Canadá especificó que, en líneas generales "se toma la posición de que es preferible enfocar la implementación de las obligaciones presentes antes que crear nuevas, sobreponiendo potencialmente los instrumentos." Alentó a los estados para que sean "diligentes" asegurando que "se confirman al menos los estándares actuales". Con respecto a su participación en el trabajo del Comité, Canadá destacó que "haría una consulta a pleno con los gobiernos provinciales y territoriales y con la sociedad" y que ello tomaría tiempo.
El Representante de Australia remarcó su participación en las actividades internacionales para promover los derechos de las personas con discapacidades, y en particular su contribución para el desarrollo de las Normas Uniformes – un proceso para el cual suministró el relator. Además, describió su participación y apoyo en programas en países subdesarrollados, para asistir a la plena participación de las personas con discapacidades. Australia brindó su apoyo al trabajo hecho por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en esta área, y señaló que el proceso de desarrollo de la convención requerirá "extensas consultas" entre los gobiernos y los participantes, incluyendo las personas con discapacidades. Enfatizó que los estados deberían asegurar que las deliberaciones sobre esta convención "sean medidas y consideradas" y que las propuestas partan de los instrumentos existentes para evitar duplicaciones.
El Representante de Uganda señaló que hay una creciente concienciación de las personas con discapacidades respecto de sus derechos, y que ellos esperan una convención para garantizar el pleno gozo de sus derechos humanos. Además, la convención debe ser susceptible de ser obligatoria, y debe ser clara y amplia de manera suficiente a fin de tener en cuenta los problemas de las personas con discapacidades. Respecto de la elaboración de dicha convención, Uganda hizo referencia a la propuesta de México, el reporte de los expertos en México, y el Documento azul de la ADI, recomendando que "los delegados tomen estos documentos, porque contienen material que puede usarse para enriquecer y mejorar el borrador mexicano." Si bien subrayó la propuesta mexicana, Uganda indicó que los estados debían establecer un acuerdo acerca de los principales elementos de la convención antes de empezar a examinar el texto de la propuesta mexicana en profundidad. Además, el proceso de elaboración no debería ser demorado excesivamente, pero tampoco precipitado. Uganda invocó a la plena participación de las ONGs durante el proceso de elaboración, incluso de aquéllas que no estuvieran todavía acreditadas a ECOSOC, así "ningún protagonista queda fuera de este proceso".
El delegado de Uruguay también se dirigió al Comité, señalando su apoyo para el proceso de la convención.
Como único orador de una ONGs, Richard Light de Conciencia de la Discapacidad en Acción (DAA en inglés) presentó una declaración en nombre de Personas Discapacitadas Internacional (DPI en inglés). DPI expresó su apoyo para las medidas tomadas en pos del desarrollo de una convención, pero expresó su consternación por el tiempo que ha tomado a los estados considerar el desarrollo de una convención sobre los derechos humanos de las personas con discapacidades. DPI también respondió a las sugerencias de que el apoyo a los instrumentos vigentes de derechos humanos tiene, o tendría, que adecuarse para proteger los derechos humanos de las personas con discapacidades. Citando la documentación extensa recogida por DAA acerca de las violaciones de los derechos humanos de las personas con discapacidades, señalando que dichos abusos continuarían con la ausencia de una convención especializada en derechos humanos de las personas con discapacidad. DAA estimó que 5500 personas con discapacidades han muerto desde 1987 como resultado de abusos sobre los derechos humanos los cuales no han sido evitados por los instrumentos actuales de derechos humanos. En orden a facilitar la participación de ONGs en el proceso de elaboración de la convención, hizo un llamamiento a los estados a reunir recursos financieros que permitan al Comité continuar con las reuniones y facilitar la participación de las ONGs
El Resumen Diario sobre las Tratativas acerca de la Discapacidad es publicado por la Red Informativa de Sobrevivientes de Minas Antipersonales, una organización de base internacional en los EE.UU. con apoyo de distintas redes de amputados en seis países en desarrollo que sufren las consecuencias de dichas minas. El staff de RISMA y sus consultores que contribuyen con estos resúmenes incluyen a Zahabia Adamaly,
M.A. <zahabia@landminesurvivors.org >, Katherine Guernsey J.D., (Kathy@landminesurvivors.org),y Janet E. Lord, LL.B, (editor)
(janet@landminesurvivors.org).
(Traducción María Verónica Reina)